Escaparate

El hombre que dejó de envejecer hace 20 años

El ciudadano ruso, que tiene 32 años y aparenta 16, relata cómo se siente en el cuerpo de un adolescente y cómo lo perciben los demás, y hace un llamado a la sociedad

Agencias

jueves, 17 septiembre 2020 | 21:13

Denís Vashurin, de una aldea en la región oriental rusa de Primorie, tiene 32 años, pero parece un adolescente, pues, por razones desconocidas, su cuerpo dejó de envejecer cuando tenía 13. El hombre relató su historia en una entrevista con el canal de YouTube 'Vasya na sene'. 

Denís comenzó a notar que no era como los demás a una edad temprana. Ya en la guardería, crecía más lentamente que sus compañeros, aunque no le daba mucha importancia. Su apariencia tampoco afectó a sus estudios en el colegio: tenía buenas notas, incluso en educación física, y muchas cosas incluso se le daban mejor que a sus compañeros. 

Cuando finalmente se dio cuenta de que nunca sería igual que otros chicos de su edad, al principio se sintió incómodo. "Pensé en cómo sería todo, cómo sería mi vida, si sería difícil para mí", recuerda, confesando que aún se pregunta por qué le pasa esto, si bien no revela si alguna vez acudió a especialistas para averiguarlo.  

En la vida cotidiana a veces se enfrenta a problemas debido a que la gente no cree que tiene 32 años. Así, una vez fue detenido por un inspector de tráfico que sospechó que era un menor que había pegado su foto al carnet de una persona adulta. Al comprobar su edad en la base de datos, el oficial bromeó sobre lo joven que se veía.

Denís confiesa que se siente molesto en situaciones como esta. "¿Por qué tengo que dar explicaciones a alguien cada vez?", se pregunta el hombre, que pide a los espectadores que nunca juzguen a las personas por su apariencia, especialmente si son diferentes a los demás.

"No puedes vivir mi vida. No sabes cómo vivirías en mi cuerpo, en mi situación, en qué tipo de persona te convertirías. Por lo tanto, no juzgues", declaró.

Denís, que tiene novia y trabaja en una empresa de suministro eléctrico, relata que le resulta más fácil vivir en su aldea, donde todos se conocen y no le preguntan nada. También le gusta pasar su tiempo libre lejos de la gente, en el bosque, cazando o pescando.     

El protagonista aprovechó también para desmentir la creencia de muchas personas de que físicamente él se siente tan joven como aparenta, pues –asegura– tiene los mismos dolores y molestias que otros adultos.

Fuente: www.actualidad.rt.com