Escaparate

Vacuna intranasal contra Covid muestra mayor efectividad y menos efectos secundarios

Estas vacunas, llamadas vacunas de subunidad, tienen como principal ventaja que “no implican la replicación de patógenos vivos”

Agencias

sábado, 08 agosto 2020 | 21:30

Un nuevo estudio apunta a que las vacunas intranasales contra el Covid-19 podrían tener una mayor efectividad y menos efectos secundarios que otras vacunas.

El estudio, desarrollado por investigadores de la Universidad de Chicago y la Universidad de Duke, muestra la preparación al sistema inmunológico contra una posible invasión de virus con el uso de nanofibras de péptidos autoensamblados etiquetados con antígenos en estas vacunas.

Al entrar al cuerpo, dichas nanofibras pueden activar una respuesta inmune y activar las células T sin el uso de elementos adicionales que causan efectos secundarios como dolor en el lugar de la inyección, fiebre baja o inflamación.

“Queríamos entender cómo el cuerpo procesaba este sistema de nanofibras desde su primera interacción con el sistema inmunológico hasta el punto en que conducía a una respuesta inmunológica completa”, dijo una de las autoras del estudio, Anita Chong, profesora de cirugía en el Medicina de la Universidad de Chicago. 

“Para visualizar la captación de las nanofibras, decidimos probar la ruta intranasal, porque nos daría acceso a las células dendríticas en los pulmones y nos permitiría rastrear su movimiento hacia los ganglios linfáticos de drenaje”, explicó.

Las células dendríticas cubren primero la superficie de los pulmones y los intestinos, entonces actúan como un primer punto de contacto para el sistema inmunológico innato. 

Después, las células se unen y devoran a los antígenos que se encuentran en la superficie de los patógenos invasores. Luego se dan la vuelta y presentan los antígenos en su propia superficie celular a otras células del sistema inmunológico, incluidas las células T y B. 

Este último movimiento permite que las células T inicien una respuesta inmune y se preparen para defender al cuerpo contra los virus invasores, así como bacterias y hongos.

Estas vacunas, llamadas vacunas de subunidad, tienen como principal ventaja que “no implican la replicación de patógenos vivos”, dijo otro de los autores del estudio, Youhui Si, científico investigador de la Universidad de Chicago. 

Su desventaja es que pueden provocar inflamación, lo que complica un equilibrio entre obtener una respuesta inmune lo suficientemente fuerte y hacer que la vacuna sea lo más segura y libre de efectos secundarios posible, explicó Joel Collier, otro de los investigadores del estudio, profesor asociado de ingeniería biomédica en la Universidad de Duke.

“Para aumentar su eficacia, las vacunas de subunidad requieren adyuvantes y dosis repetidas para inducir una inmunidad duradera contra una enfermedad”, agregó Youhui Si.

Los involucrados en el estudio indicaron que las vías intranasal y sublingual (que implica rociar la vacuna debajo de la lengua), tienen mucho potencial. 

“Estas rutas no solo no requieren agujas, lo que facilita y hace más cómodo el acceso de las personas. Sino que también pueden provocar una respuesta inmunológica en los pulmones o en los tejidos de las mucosas directamente”, dijo Chong. “Muchas infecciones ocurren a través de las vías oral y respiratoria, incluido el Covid-19, por lo que ser capaz de desencadenar esa respuesta inmune en el área correcta del cuerpo es muy útil y podría hacer que una vacuna sea más protectora”.