Delicias

“La sequía nos obligó a abandonar el rancho donde vivíamos”

Recuerda abogado crisis por falta de agua en 1995

Érika González Lozano/el Diario

jueves, 15 octubre 2020 | 13:08

“En 1995 la intensa sequía que azotó a todo el estado de Chihuahua obligó a mis padres a salir del ranchito donde vivíamos, el agua dejó de llegar a la noria que nos abastecía para beber y para los pocos animalitos que teníamos”, son recuerdos de Juan Pedro Trejo Chaparro, que llegaron a su memoria con la extracción de las presas de la región.

Los agricultores y ganaderos avizoran que el próximo año será devastador para toda la región a falta de agua para los cultivos y los animales, lo que ha traído recuerdos a quienes sobrevivieron la sequía del 95.

Juan Pedro, es abogado de profesión pero con nostalgia recordó su niñez en aquel ranchito, ubicado actualmente en la coordenada 45 en la carretera Cárdenas-julimes, hijo de Angelina Chaparro, quien actualmente tiene 83 años de edad y de Pedro Trejo Domínguez, quien falleció hace años.

“En 1995 la sequía obligó a mis padres junto con mis sobrinos, hermanos: Maruca, Luis Carlos, Amparo, Marisol y yo a salir del ranchito donde vivíamos, el agua dejó de llegar a la noria que nos abastecía para la cocina, para beber, para el baño, para que mi madre lavara en el tallador, para los pocos animalitos que teníamos”.

Recordó que en un intento costoso y fallido, acarreaban agua en tambos desde Lázaro Cárdenas a bordo de una camioneta viejita y gastona de gasolina, “recuerdo que varias veces nos dejó tirados”, señaló.

“A pesar de la resistencia de mi padre de dejar el ranchito, tuvimos que buscar casa de renta en Cárdenas, donde teníamos agua de la llave y por fin conocimos la luz eléctrica y ver una televisión a colores”.

“Sabemos lo que es una sequía, sabemos lo que es vivir sin agua en los ranchos, sabemos lo difícil que es depender de la suerte de la agricultura. En aquel tiempo fue la naturaleza, para el año 2021 el gobierno se empeña en que esto suceda. Ya no somos agricultores, pero que ¡Dios bendiga a los agricultores, Dios bendiga a nuestra tierra!”.