Delicias

La controversial reforma eléctrica

Opinión

Eduardo Barbosa Sáenz/El Diario

lunes, 11 octubre 2021 | 11:34

En estos momentos el nuevo tema que tiene dividido al país es la reforma eléctrica que el presidente Andrés Manuel López Obrador envió al Congreso de la Unión para su aprobación inmediata, pues ha sido muy tajante en su postura de análisis y replanteamiento por parte de expertos. Hasta el momento han sido bastantes las posturas enunciadas en contra de esta reforma, en comparación de lo bueno que puede destacarse.

 El sector empresarial se ha manifestado en la no aprobación, debido al impacto que traería a la economía familiar y del país, ante los incrementos en la generación de electricidad lo cual propiciaría un aumento en los costos de producción de bienes y servicios, desencadenando también una alza en los precios de los mismos frente a los consumidores. Además se prevé que, para la población en general, el pago mensual o bimestral del recibo de luz sea más caro que en la actualidad, acentuándose en ciertas regiones del país por las condiciones climáticas.

 También los economistas advierten el retroceso a un monopolio como el paso de la paraestatal de la Comisión Federal de Electricidad como la única facultada para el suministro de electricidad; lo poco logrado en la competitividad de la prestación en el servicio se corta con la nueva reforma eléctrica.

 Algunos analistas de la administración pública expresan de que el propio Gobierno Federal tendrá consecuencias en su presupuesto de egresos, al apoyar con mayores subsidios en los recibos de luz para hacer los ajustes necesarios y que las familias de bajos recursos no paguen más de lo debido. Así mismo, el hecho de limitar la participación de la inversión privada, provocaría un crecimiento en el desembolso que la Federación hace y hará en ese sentido.

 Por su parte los ecologistas se han pronunciado en las consecuencias que se presentarían en el medio ambiente por la manera en cómo se privilegiará la producción de electricidad, al grado de que se ha indicado en reiteradas ocasiones que se pretende producir con carbón. En el caso de las energías renovables pasan a segundo término, violando tratados internacionales que México ha suscrito e impactando considerablemente en el calentamiento global por simple desconocimiento o capricho de una persona.

 Las “posturas oficiales” no son muchas y no tienen fundamento; en este sentido el presidente sólo ha manifestado que quienes no aprueben la reforma deben ser considerados traidores a la patria y serán exhibidos públicamente en cómo votaron. Fuera de esto, no existe un convencimiento real del porqué de la necesidad de una reforma de esta magnitud y al parecer al presidente no le interesa convencer a nadie y sólo espera que salga aprobaba, por lo menos, por mayoría aunque las consecuencias vengan después y sólo reparta culpas al mundo neoliberal que hasta la fecha tiene sometido al país.

 Nuevamente México se encuentra polarizado, pero sólo en ciertos grupos o sectores. Lamentable la controversia se ha visto entre personajes pero no ha provocado mayor eco entre la población, quizás por desconocimiento, desinterés o ambas y lo peor del caso es que seremos los más afectados en nuestras actividades diarias y gastos.

 En los próximos días el debate estará avivado; habrá ofensas y ofendidos, pero esperemos que no sea en vano y que quienes la apoyan, tal cual está el documento, recapaciten para una profunda revisión y acepten que se quite o incluya lo que mayores impactos negativos traerá para la población.