Delicias

Marcó Dinastía Ogaz todo una época en la lucha libre de la Región y el Estado

Marcó Dinastía Ogaz todo una época en la lucha libre de la Región y el Estado

Jesús C. Aguirre Maldonado/El Diario

lunes, 10 enero 2022 | 19:27

Toda una época en la lucha libre de Delicias, la región y el estado de Chihuahua marcó la Dinastía Ogaz, una familia donde el papá y tres hijos brillaron con luz propia en el deporte de las llaves, pujidos y costalazos, al grado de participar en grandes carteleras con ases del pancracio. 

En la historia de la lucha libre deliciense destaca la Dinastía Ogaz, con cuatro integrantes que subieron al ring en las décadas de los setenta, ochenta y posteriores.

El iniciador de la dinastía Ogaz fue el jefe de la familia José Darío Ogaz Luján, quien luchaba como Míster Kóndor II, siguiendo el ejemplo sus hijos Daniel Ogaz Valles (Míster Kóndor III), Manuel Darío Ogaz Valles (La Brasa y Pequeño Ciclón), y Alonso Ogaz Valles (El Ángel Rebelde).

Fue a finales de los años setenta cuando la magia de la lucha libre se apoderó de la familia Ogaz Valles, ya que en ese tiempo se almorzaba, comía y cenaba la lucha libre, siendo el tema de cada día ya que los gladiadores delicienses debían prepararse a diario, para presentarse en Chihuahua, Camargo, Jiménez, Parral y donde fueran llamados.

Míster Kóndor III sostuvo grandes encuentros contra Polo Rey, Che Olivas, El Chocolate y muchos más de esa dorada época.

Míster Kóndor II (José Darío Ogaz Luján) fue el más ágil, maestro del llaveo y aéreo, por lo que pronto fue llamado a sumarse a los grandes carteles donde convivió con Mano Negra, Herodes, Tinieblas y muchos más. Ya en Chihuahua adoptó el nombre de As  Deliciense, iniciando una gran carrera con luchas en Ciudad Juárez y El Paso, Texas entre otras plazas. 

El Ángel Rebelde, el menor de la dinastía, luchó solo un par de años en los municipios de la región, dado que falleció en un accidente automovilístico.

La Brasa (Manuel Darío Ogaz Valles) sostuvo grandes encuentros contra El Chocolate y El Apache,  a quiénes en sangrientas luchas les ganó la cabellera. Al ser llamado a la Arena Suany de Chihuahua es rebautizado como El Pequeño Ciclón dada su rapidez y agilidad que estaba muy por encima de sus compañeros.

El Pequeño Ciclón fue y ha sido el único luchador olímpico deliciense, siendo su maestro Cinta de Oro, una de las leyendas juarenses, ya fallecido.

El Pequeño Ciclón se codeó con gladiadores de la talla de Blue Demon, Perro Aguayo, César Valentino y muchos más de fama  nacional e internacional.

AS DELICIENSE

Fue As Deliciense (Daniel Ogaz Valles) el de la carrera más larga iniciando en 1977 y culminando en 2017, es decir, cuatro décadas después, algo muy difícil de igualar.

As Deliciense fue uno de los luchadores que marcaron época en la lucha libre no solo de Delicias y la región, sino a nivel estatal, ya que se presentó en una carrera de 40 años que lo orilló al retiro tras una lesión de muñeca, haciendo campaña por 12 años en Ciudad Juárez. 

Daniel Ogaz Valles, su nombre de pila, narró que sus inicios en el deporte de las llaves, pujidos, costalazos y vuelos aéreos fue a los 17 años en Delicias.

Platicó que luchó en todo el estado de Chihuahua. “Durante 12 años luché en Ciudad Juárez en la mayoría de las arenas de allá como As de Oro y en Delicias y la región como As Deliciense, alternando con grandes figuras como Bello Armando, el maestro Peluchín y luché con todas las estrellas de Chihuahua”.

Su máximo logro dijo que fue subir al encordado con su maestro e ídolo Mao Chang.

Estuvo en programas donde se presentaron grandes figuras del pancracio nacional como Blue Demon Sr., Tinieblas, Mano Negra, Rayo de Jalisco, Gran Markus, Máscara Sagrada, entre muchos otros.

En su larga carrera dijo tener muchísimas anécdotas de su paso por la lucha libre, de la que se tuvo que retirar debido a una fractura de muñeca a la edad de 52 años, dedicándose después a dar clases de este deporte y ahora la mayoría de sus alumnos de la Escuela de Meoqui y Delicias como Steel Boy, El Buitre, Criss Rock, Casanova Talamantes y muchos más tienen su escuela y son ahora las figuras locales, siendo su satisfacción haber dejado su legado dentro de la lucha libre.