Delicias

Se pierde la tradición de regalar calendarios a sus clientes

Se pierde la tradición de regalar calendarios a sus clientes

Jesús C. Aguirre Maldonado/El Diario

martes, 23 noviembre 2021 | 18:51

Una de las costumbres que cada vez está pasando más al olvido es la de los distintos negocios de regalar calendarios al finalizar el año y acercarse el venidero, debido a la situación actual y a la crisis, ya que esto representa una salida, un gasto. Antes había unos muy bonitos, de colección, pero ya no alcanza para dar, dijo Silvestre, un comerciante del mercado Juárez en Delicias, que tiene varios colgados en su establecimiento. 

La tradición de regalar calendarios a finales del año que termina o principios del entrante como una manera de recompensar o agradecer a los clientes por sus constantes compras se ha ido perdiendo con el tiempo, informaron trabajadores de imprentas en esta ciudad, coincidiendo en que hace unos años las ventas han disminuido hasta un 90 por ciento, debido que se ha frenado esta costumbre.

“Los mayores consumidores de estos almanaques eran los dueños de las tiendas grandes o ferreterías como La Competidora y otras reconocidas de la ciudad a donde uno acudía a finales de año cuando iba por su compras y se los regalaban, amarrados con una liguita y se lo echaban a uno en una bolsa, ahora ya ni bolsas le dan a uno”, dijo Don José, un octagenario entrevistado en la parada de los camiones del centro, frente a Alsúper.

Ahora la tradición se pierde poco a poco, sumándole el vertiginoso avance de la tecnología y las redes sociales en que se envía prácticamente cualquier imagen.

Mientras tanto en las pocas imprentas que hay en Delicias y municipios de la región existen diversos modelos de calendarios, como los tradicionales, con el santoral colgando en la parte baja de la fotografía, o los de bolsillo, a los que con tinta o serigrafía se les imprime la dirección del negocio en la parte superior de los meses, pero ya no son demandados esos trabajos y los poco que se venden los hacen personas de fuera que en el último tercio del año o quizá desde antes llegan a ofrecérselos a los interesados.

Don Miguel Martínez López, propietario de “Panadería La Admiración”, pese a la crisis es de las pocas personas que aún tiene la costumbre de recompensar la preferencia de su clientela con la entregaba de un calendario, que aunque sencillo y de tamaño mediano, lo entrega de corazón.