Delicias

Un día de clases en una escuela de bajos recursos

Se enfrentan a muchas limitantes debido a la falta de materiales

Luis Fernando González/el Diario

miércoles, 01 septiembre 2021 | 10:44

El regreso a clases en la escuela más pobre de Camargo genera estrés y mucho más temor a la directora, maestros y padres de familia. La Primaria Federal de la popular colonia Revolución “Alfonso N. Urueta” carece de todo. Fue robada en cuatro ocasiones durante la pandemia, casi no cuenta con agua potable por daños en tuberías, tampoco con termómetros para el monitoreo a los alumnos, tiene una dotación de gel que apenas durará una semana.

Ubicada en la colonia Revolución, la escuela Primaria Federal Alfonso N. Urueta Carrillo, es una de las escuelas con recursos más bajos de todo el municipio y se visitó para hacer una comparación sobre cómo se vive este regreso a clases.

Socorro Seáñez Ocón, directora del plantel, explicó que se ha tenido respuesta por parte de los padres de familia, algo que se veía muy complicado debido a los recursos económicos. Destacó que una parte de los alumnos no acude a las clases presenciales, pero son atendidos a distancia y con material que se entregará todos los lunes para revisión el viernes.

"Cerramos un ciclo escolar con poco alumnado porque los padres de familia decidieron llevar a sus hijos a otras instituciones o que fueran atendidos por familiares o abuelos. Ahorita tenemos una población de 147 alumnos", compartió.

Durante el recorrido por el filtro de entrada, la directora reconoció que se tienen muchas limitantes, pues solo cuentan con escasos botes de gel antibacterial (uno de ellos fue prestado para las elecciones, pero no fue devuelto), además de que no tienen un termómetro debido a la falta de recursos.

"Otra situación es que nuestra escuela tiene un daño en la tubería. Sí hubo agua los primeros dos días que estuvimos en reunión, pero luego salía solo un chorrito y es que parece ser que las tuberías se taparon con el sarro, hay que cambiar ahora las tuberías", compartió la directora.

Aunado a esto, recordó que fueron robados en cuatro ocasiones, lo que hizo que perdieran cuatro píldoras, cuatro calentones con todo e instalación, además de quebrar ocho vidrios y daños a las rejas.

"Estamos en una de las comunidades más vulnerables. Es conocido por todo mundo, incluso por las autoridades. Ahorita estamos solicitando ayuda porque no hay dónde se laven las manos los chicos. El agua sale en todas las demás llaves, pero con muy poca presión. Una madre de familia nos donó unos botes de veinte litros para implementar las estaciones de lavado de manos", señaló.

Por último, declaró que entre los maestros y autoridades de la escuela existe el temor de que se presente un contagio por Covid-19 y que la sociedad los culpe a ellos, quienes se han abocado a cumplir con el decreto de regreso a clases siguiendo los protocolos del Estado.